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Drogodependencias

Información general

foto de recurso del apartado Drogodependencias

La drogodependencia o toxicomanía es definida en el año 1964 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como:
"... el estado psíquico, y a veces físico, resultante de la interacción de un organismo vivo y una droga, caracterizado por un conjunto de respuestas comportamentales que incluyen la compulsión a consumir la sustancia de forma continuada con el fin de experimentar sus efectos psíquicos o, en ocasiones, de evitar la sensación desagradable que su falta ocasiona. Los fenómenos de tolerancia pueden estar o no presentes. Un individuo puede ser dependiente de más de una droga".


La característica esencial de la dependencia de sustancias consiste en un grupo de síntomas cognoscitivos, comportamentales y fisiológicos que indican que el individuo continúa consumiendo la sustancia o droga, a pesar de la aparición de problemas significativos relacionados con ella.

Existe un patrón de repetida autoadministración que a menudo lleva a la tolerancia (consumir mayor cantidad de droga para obtener los mismos efectos que en las primeras dosis), la abstinencia (falta la droga en nuestro organismo) y a una ingestión compulsiva de la sustancia (no tener vida sin consumo de la droga).

El término droga se utiliza actualmente para referirse a aquellas sustancias psicoactivas que tienen un efecto potencialmente nocivo para el sujeto que las consume. Sin embargo, son múltiples las posibles respuestas que se pueden encontrar a la pregunta de ¿qué es una droga? aún cuando cada una de ellas presente ciertas limitaciones. Veamos algunas definiciones del concepto droga:

  1. Toda sustancia que, introducida en el organismo vivo, puede modificar una o más de las funciones de éste.
  2. Sustancia psicoactiva capaz de generar alteraciones del comportamiento y procesos de abuso y dependencia.
  3. Una sustancia farmacológicamente activa que tiene distintos efectos químicos sobre el cerebro.

Debido a la diversidad de significados, la OMS completa su definición en 1981 indicando que debe contemplarse la dependencia utilizando los siguientes criterios de referencia para su delimitación y diagnóstico:

  1. Una evidencia subjetiva de compulsión para la utilización de las drogas durante los intentos de abandono del consumo.
  2. El deseo de abandonar el consumo.
  3. Un hábito del consumo de drogas relativamente estereotipado.
  4. Evidencia de neuroadaptación con fenómenos de tolerancia y dependencia.
  5. El consumo de drogas para aliviar o evitar los síntomas de abstinencia.
  6. El predominio de las conductas de búsqueda de droga por encima de otras prioridades importantes.
  7. Una rápida reinstauración de la dependencia después de un período de abstinencia.

De esto se deduce que conceptos como dependencia física, dependencia psicológica o dependencia social no deberían contemplarse como polos opuestos, ni siquiera como los elementos principales de la dependencia, sino como diferentes puntos de vista del mismo fenómeno, uno expresado en términos de funcionamiento celular y otros en términos de pensamientos, sentimientos y conductas, siendo, por lo tanto, posible examinar el concepto de drogodependencia a la luz de factores:

  1. Físicos (tolerancia, neuroadaptación y abstinencia)
  2. Psicológicos (aprendizaje y características personales)
  3. Sociales (grupo de afinidad, cultura de grupo y medio ambiente)

Así como resulta relativamente fácil establecer unos criterios comunes para el concepto de dependencia, la distinción entre uso y abuso de drogas entraña unos matices de más difícil consideración. Los estudios comunitarios reflejan que el uso y el abuso de drogas caen dentro de un contínuum caracterizado por la implicación cada vez mayor en el uso, sin que exista un punto claro de demarcación en el que el uso se convierte en abuso. Los estudios farmacológicos resaltan el hecho de si es posible establecer una separación entre los que usan y abusan de una droga; el que usa una droga tiene la oportunidad de abusar de ella, por lo tanto, el riesgo de abuso de una droga, refleja la vulnerabilidad biogenética del consumidor y el potencial adictivo y de dependencia de la sustancia. Tanto los individuos como las sustancias varían en el alcance del riesgo de abuso.

La OMS define el abuso de drogas como «un uso excesivo, esporádico o persistente, no relacionado con una práctica médica aceptable» y recomienda el manejo de los siguientes conceptos (Edwards et aL, 1.981):

Una definición más operativa por su claridad, mientras no se precise más su significado, es la que formula en 1987 el Real Colegio de Psiquiatras Británico:

"se entiende por abuso cualquier consumo de una droga que dañe o amenace con dañar la salud física, mental o el bienestar social de un individuo, de otros individuos, o de la sociedad en general, o que es ilegal"

Autor: Administrador (contacto)
Fecha última modificación: 11/02/2009 16:45
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